¿Qué implica el Programa Marco de Reducción del Riesgo de Desastres para la SAN?

La SAN enfrenta día a día amenazas locales y globales, naturales y causadas por el hombre, como huracanes, erupciones volcánicas; emergencias en la cadena alimentaria producto de enfermedades y plagas; incendios forestales; crisis socioeconómicas que afectan los precios y disponibilidad de los alimentos; y condiciones ambientales como degradación de la tierra, desertificación y escasez de agua.
Con el fin de proteger a los sistemas y medios de vida ante estas amenazas, e incrementar su resiliencia para la producción de alimentos, la FAO desarrolla actividades orientadas a la reducción del riesgo y al aumento de la resiliencia, especialmente en zonas rurales donde la vulnerabilidad es, habitualmente, mucho mayor que en las zonas urbanas.
Para ello, la FAO ha desarrollado un Programa Marco de Reducción del Riesgo de Desastres para la Seguridad Alimentaria y Nutricional que busca brindar apoyo a los países en la gestión del riesgo y la construcción de resiliencia. Los beneficiarios directos de este Programa son los pequeños productores de países en desarrollo, como pescadores, ganaderos, pequeños agricultores y productores forestales, así como también la población urbana pobre, especialmente las mujeres.
El Programa está basado en cuatro pilares fundamentales integrados para la gestión de riesgos en contexto de la SAN.
Fuente: Curso "Gestión del Riesgo Agroclimático en América Latina." FAO, 2019.


¿Qué involucran cada uno de estos pilares?

1. Fomentar un entorno propicio: Busca que exista un entorno propicio en los Estados miembros, con legislación, políticas, estrategias y marcos institucionales apropiados para la reducción del riesgo de desastres en la agricultura y los sectores relacionados, así como reforzar las capacidades institucionales para llevar a acabo todas estas incitativas. Por ejemplo, el ministerio de Agricultura de Perú con el apoyo técnico de la FAO, ha desarrollado el Plan de Gestión de Riesgo y Adaptación al Cambio Climático en el Sector Agrario, Período 2012-2021 (PLANGRACC-A),resultado de un proceso participativo y consensuado a nivel nacional en 24 regiones, y que ha sido convertido en ley, permitiendo una mejor implementación por los Gobierno Regionales.
2. Vigilar para proteger: Este pilar busca reforzar y armonizar los sistemas de información y alerta temprana sobre la SAN para un mejor monitoreo de las múltiples amenazas y que permita tomar decisiones fundamentadas en relación con la preparación, respuesta, políticas, promoción y la programación para hacer frente a amenazas de distintos tipos. Por ejemplo, los sistemas de alerta temprana locales basados en bioindicadores deben ser revisados y actualizados en las zonas donde se han advertido cambios notorios en el clima, como en el altiplano boliviano, donde hay una enorme riqueza de conocimiento ancestral que podría estar modificándose producto de los cambios en el clima.
3. Aplicar medidas de prevención y mitigación: Este pilar promueve la diversificación de los medios de vida con tecnologías, enfoques y prácticas de reducción de riesgo en todos los  los sectores agrícolas, especialmente al abordar riesgos subyacentes a la SAN, y aplicar medidas de prevención y mitigación de los desastres mediante las herramientas mencionadas que sean adecuadas a diferentes contextos. Por ejemplo, la seguridad del riego puede mejorarse con la tecnificación gracias a los subsidios y ayudas del gobierno y de instituciones de apoyo técnico. La cosecha y conservación de agua de lluvia también permite obtener un ingreso extra de este recurso y destinarlo al riego, dejando el agua potable para el consumo humano. 
4. Prepararse para responder: Buscar estar preparado para una respuesta y una recuperación eficaz en todos los sectores agrícolas, reforzando las capacidades en todos los niveles en cuanto a la preparación para responder a futuras amenazas de la SAN y la recuperación tras ellas, así como para reducir los posibles efectos negativos que puedan tener en los medios de vida. Por ejemplo, una comunidad puede beneficiarse con la identificación de los riesgos más habituales, la construcción conjunta de planes preventivos y planes de contingencia, la definición de medidas de alerta temprana sencillas y efectivas (como alertas sonoras en caso de crecidas) y la gestión de medidas de seguridad de más largo plazo, como la creación y resguardo de un reservorio comunitario de semillas para tener material base con que recuperar cosechas que puedan verse afectadas por desastres sociales o socio-naturales. 




FAO. 2013. La resiliencia de los medios de vida. Reducción del riesgo de desastres para la seguridad alimentaria y nutricional.
Disponible en: http://www.fao.org/emergencies/recursos/documentos/recursos-detalle/es/c/180112/
Ministerio de Agricultura y FAO. 2014. Plan GRACCC-A. Documento Resumen.
Disponible en: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/FAO-countries/Peru/docs/Plangracc_RESUMEN.pdf


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